Gustavo DuncanEl País - Cali
Gustavo Duncan
ACUSAN A CHÁVEZ DE SUMINISTRAR BALAS A LAS FARC Y EL ELNVenezuela suministra un flujo continuo de municiones para los cerca de 15,000 fusiles AK que poseen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), revelaron a El Nuevo Herald fuentes colombianas de inteligencia militar.
La denuncia se basa en los decomisos de municiones a los grupos guerrilleros en las regiones del nororiente del país,fronterizas con Venezuela, y en el testimonio de desertores de ese grupo guerrillero.
Las fuentes aseguraron que no sabían si ese suministro ``es consecuencia de la creciente corrupción que existe entre las fuerzas militares y de policía de Venezuela o si se trata de una política de Estado del presidente Hugo Chávez''.
Román Ortiz, catedrático español y coordinador de seguridad y postconflicto de la Fundación Ideas para la Paz, declaró a El Nuevo Herald que ``si las FARC consiguen munición la capacidad operativa de varios frentes importantes mejoraría''.
``Parece claro que las FARC han encontrado facilidades para operar en Venezuela y que usan el territorio venezolano como punto de tránsito de narcóticos y armas y para establecer bases de entrenamiento''.
El suministro de munición venezolana ha sido revelado ''más 10 miembros de las FARC'' de un grupo de 95 fugado de esa organización en lo que va del año, aseguraron las mismas fuentes.
La única fábrica en Sudamérica que produce munición calibre 7.62 x 39mm para el AK es la estatal Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM).
Fúsil AK 47
El reportaje, titulado El narcosantuario de las FARC, afirma: ``Lo que aseguran un diplomático europeo y diversas fuentes oficiales a las que ha tenido acceso El País es que existe complicidad y compenetración de elementos importantes del Estado que preside Hugo Chávez en las actividades mafiosas y militares de la organización guerrillera más antigua del mundo.
La conclusión a la que un diplomático europeo y todas las fuentes oficiales consultadas han llegado es que la complicidad es activa y constante a niveles operativos''.
Los AK de las FARC y el ELN usan la misma munición de los 100,000 AK-103 y AK-104 que compró Venezuela.
Un comunicado del Departamento de Defensa de Estados Unidos, advirtió entonces: ``La compra ha creado interrogantes sobre el propósito final [de las armas]. Nuestra preocupación con esta compra de armas aumenta dada la tolerancia de Venezuela ante grupos como las FARC, el ELN y otros''.
Hasta que Venezuela comenzó a surtir de munición a las FARC y el ELN, estas dos guerrillas y los paramilitares, que tienen aproximadamente otros 5,000 AK, debían conseguirlos los cartuchos en el mercado negro, a un precio que podía llegar a $5.
La escasez y la carestía obligaron a estas organizaciones a restringir al máximo posible el uso de su parque.
La mayor parte de la munición 7.62 x 39mm (en la gráfica- anotación del blog) de las FARC y el ELN provenientes de Venezuela e incautadas en Colombia han caído principalmente en los fronterizos departamentos colombianos de Norte de Santander y Arauca, aseguraron las fuentes de inteligencia militares consultadas, que pidieron no ser identificadas porque no estaban autorizadas a comentar sobre el tema.
Uno de los primeros decomisos, de 8,500 cartuchos de munición 7.62 x 39. supuestamente venezolano cayó en poder de la Policía en mayo del 2006.
El mayor decomiso de municiones supuestamente venezolanas para fusiles AK practicado últimamente por el Ejército colombiano fue de medio millón de proyectiles, cerca al pueblo de El Billar, departamento de Caquetá.
Este golpe, en que también se incautó munición de otros calibres, aniquiló en el 2005 la capacidad de fuego del poderoso Bloque Sur, comandado por ''Joaquín Gómez'', que ha vuelto a usar sus fusiles AK con munición que ``se cree que está llegado de Venezuela''.
En el 2005, por orden del presidente Hugo Chávez, el Ministerio de Defensa de Venezuela compró 100,000 fusiles automáticos AK-103 y AK-104 y municiones --en cantidades no reveladas--, a la firma rusa Rosoboronexport, que ya ha recibido en su totalidad.
Próximamente, además de la fábrica de municiones, entrará en funcionamiento en Venezuela una planta de ensamblaje de fusiles AK-103 con capacidad para producir cerca de 25,000 unidades al año.
Chávez optó por comprar el parque AK-103 y 104 frente a otros productos bélicos que utilizan los principales ejércitos regulares en el mundo.
El Plan de Consolidación Estratégica de las Fuerzas Armadas 1998-2007, un informe oficial secreto que determinaba el tipo de armamentos que debería tener Venezuela, consideraba que el parque existente de los viejos fusiles belgas FAL, calibre 7.62 x 51mm, debían sustituirse por un arma moderna calibre 5.56 x 45mm, por tener mejor alcance, precisión y maniobrabilidad en el combate.
Tan pronto se adoptó la decisión de adquirir fusiles modernos calibre 5.56 x 45mm, la Dirección de Armamento de las Fuerzas Armadas Nacionales (DARFA) invitó a 17 compañías de todo el mundo a presentar sus fusiles automáticos. Nueve firmas lo hicieron: el FN FNC, belga, que ya se usa en Suecia e Indonesia; los modernos AK-101 y AK-102, versiones mejoradas del AK; el versátil AUG australiano, que ya usaba la policía secreta venezolana; los Galil AR y SAR NATO, israelíes, entre otros.
Sin embargo, el propio Chávez rechazó la amplia gama de modernos y versátiles fusiles calibre 5.56mm y tomó la decisión de comprar los modelos AK-103, versión estándar, y AK-104, versión compacta, ambos calibre 7.62 x 39mm.
Este tipo de munición sólo la siguen usando los ejércitos más atrasados del Tercer Mundo y grupos irregulares, como las FARC, el ELN o Sendero Luminoso.
Chávez renovó cerca de 60,000 fusiles FAL calibre 7.62 x 51mm que Venezuela había comprado a Bélgica en los años 50 y 60. Otros fueron fabricados por CAVIM en los años 70.
Se cree que algunos FAL que recientemente han sido encontrados en poder de las FARC con los números de serie borrados también provienen de Venezuela.
http://www.elnuevoherald.com/213/story/146535.html
Es evidente que cada movimiento de las FARC y Chávez alrededor del acuerdo humanitario obedece a una partitura cuidadosamente escrita, con la diligente asistencia de la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien hace una década confesó, después de haber visitado al jefe guerrillero Manuel Marulanda, que su vida ''se partió en dos'', además de estar ''muy bien impresionada por su frescura intelectual'' y su ''compromiso y capacidad de lucha''. Así, cada puesta en escena de este macabro juego busca legitimar la injerencia chavista en los asuntos internos de Colombia y legitimar el terrorismo fariano. En el horizonte se cruzan el logro de la beligerancia y la ejecución del plan estratégico de toma del poder de las FARC con la integración de esta nación al bloque bolivariano.
Pero la acción más macabra para conseguir beligerancia es chantajear con la suerte de militares, policías y dirigentes políticos encadenados en la profundidad de la selva y sometidos a tratos crueles, inhumanos y degradantes. Lo que despierta repudio es que las ''gestiones humanitarias'' fueran empleadas a manera de camuflaje por Chávez y Córdoba para seguir ese juego y pedir al presidente Nicolás Sarkozy que la UE excluyera a las FARC de la lista de organizaciones terroristas, lo que es un velado chantaje a Francia a cambio de la libertad de Ingrid Betancur. El chantaje ahora se repite al supeditar la normalización de las relaciones con Venezuela a que Uribe acepte las exigencias que sobre las FARC efectúa el gobierno venezolano.
LEGITIMIDAD A CAMBIO DE REHENES MALTRATADOS
Publicado el sábado 12 de enero del 2008, El Nuevo Herald, Miami''No siento rencor y pido respeto a Colombia'', dijo doña Clara de Rojas, horas antes de abrazar a su hija liberada por las FARC, junto a Consuelo de Perdomo. Esa frase resume una postura siempre ejemplar. Con sensatez nunca desfalleció en reclamar su libertad, al tiempo que comprendió que la responsabilidad es de los criminales de lesa humanidad que tienen hoy a 774 personas encadenadas en la selva.
Doña Clara aplicó el sentido común y entendió que el enemigo no eran las autoridades colombianas. Nunca se unió al coro de quienes las condenan y les exigen plegarse a todas y cada una de las exigencias de las FARC. En cambio, doña Clara se convirtió en un ejemplo de confianza y de apoyo a la gestión del gobierno. Supo que la prudencia era la mejor forma de allanar el camino para volver a encontrarse con su hija y evitar el peligro de terminar convertida en instrumento de propaganda guerrillera.
También tuvo la firmeza necesaria para no dejarse utilizar. Cuando Chávez, rebosante de mala fe, cuestionó la transparencia del gobierno Uribe al afirmar que las FARC no entregaban los secuestrados por no tener a Emmanuel, doña Clara permaneció en silencio y creyó en esa posibilidad. Cuando el canciller venezolano, Nicolás Maduro, sugirió la manipulación de la prueba de ADN hecha al niño, doña Clara le dio credibilidad. Dijo: ``Otros pueden hacer más pruebas; a mí, con ésta me basta''.
Con aguda inteligencia pareció darse cuenta de lo que no se percatan los presidentes franceses y otros despistados de la comunidad internacional. Que estamos frente a una macabra estrategia terrorista, donde la retórica fariana del ''intercambio humanitario'' y el ''diálogo'' son una trampa en un plan de guerra. El secretariado de las FARC lo recordó así el pasado 2 de enero, al señalar que su novena conferencia ''reafirmó la justeza de los planteamientos político-militares de las FARC, ratificó nuestras propuestas de solución política y acuerdos humanitarios'' (en plural), al tiempo que Marulanda anunció una ofensiva general. Es decir, apelar a la negociación y a los acuerdos humanitarios es parte de la estrategia militar con la que buscan acceder al poder y construir un nuevo Estado en los territorios del sur de Colombia, decisión a la que no han renunciado.
Esto evidencia porqué aceptar las condiciones que imponen las FARC para un acuerdo humanitario es una invitación al secuestro, para un nuevo acuerdo. Así se construiría una inadmisible e indefinida cadena de ignominia. Es la misma intención de la solicitud de una ''ley de canje permanente'' hecha por las FARC en 1998.
Pero doña Clara es la excepción. En su mayoría las familias de los secuestrados cayeron en el libreto redactado por las FARC hace más de una década. Para esa época, según el Mono Jojoy, había que colocarlas en contra del Estado, en desarrollo de una estrategia ''nacional e internacional'' de búsqueda de un ''canje de prisioneros''. Perversamente las transformaron en fichas de ajedrez.
Lamentablemente, sobran peones para esa tarea. Por ejemplo, la madre de Ingrid, Yolanda Pulecio, en la posesión de la presidenta argentina aseveró confiar ''más en las FARC que en el gobierno Uribe'' y que ''Uribe siempre ha interrumpido las negociaciones cuando ya se está al borde de lograr un acuerdo para un canje humanitario''. Y el esposo de Ingrid, Juan Carlos Lecompte, se apresuró en diciembre a indicar que ''fue el incremento de los operativos militares lo que impidió que se pudiera efectuar la entrega'' de los secuestrados, argumento fariano para tapar la mentira internacional de no tener a Emmanuel.
Con esta liberación no hay duda de que las FARC pretenden responder a los duros golpes recibidos y salvaguardar los avances conseguidos en el objetivo de la beligerancia, gracias al auspicio de Chávez y Piedad Córdoba. Eso explica que el día de la liberación demandaran acompañamiento internacional, reconocimiento de beligerancia de gobiernos extranjeros y a los familiares persistir en el ``canje humanitario''.
Doña Clara muestra el camino. No es cayendo en el juego de las FARC que lograremos la libertad de los secuestrados, tampoco magnificando y legitimando sus mentiras. Será coherencia, serenidad y firmeza contra el terrorismo las que los regresen a casa y nos lleven a la paz. Ojalá lo tengan claro su hija y Consuelo, a quienes enviamos un abrazo de bienvenida.
"Ehh...en nombre del Presidente Chavez...estamos muy pendientes de su lucha. Mantengan ese espiritu, mantengan esa fuerza y cuenten con nosotros.
"Los guerrilleros de las FARC responden: "Bien...." "Para Servirles.." "Felicidades"
Por último, el Ministro o la persona que está a su lado (no se ve bien en el video) se despide:"Cuidense camaradas"..
